Los lunes se hacen de esos minutos extra e interminables que habitan dentro del último minuto de una lavadora. Ese último minuto que parece eterno y … hablando de lo que no es eterno: Los libros.
Los libros bien conservados pueden durar muchos años y aunque suena a sacrilegio es preferible doblar una esquina de una página a dejar un marca-páginas dentro, una flor para aplastarla y disecarla, un marca-páginas, un condón, la lista de la compra, … de cara a su conservación.
Mucha gente ha escuchado hablar de «los papeles de Panamá» pero no tanto de «los libros de Panamá» o «El proyecto Panamá».
La empresa Anthropic (si, esos que se vendían como los de la IA Ética) fichó al responsable del proyecto Google Books para lo que llamaban «Proyecto Panamá» para básicamente escanear libros y luego desecharlos/quemarlos/retirarlos/reciclarlos/… (llámalo como quieras, al final es hacer que desaparezcan).
Suena a «idea de bombero» y creo que mal no vamos desencaminados pensando eso porque recuerda a Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.
En el libro dicen «Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde» pero en el caso de «el proyecto Panamá» los libros se digitalizan para entrenar una IA y al mismo tiempo eludir las leyes de derechos de autor.
Comenzó en 2024 para entrenar «Claude» con contenido de obras «bien escritas» e impresas en libros físicos. Libros hechos de papel e impresos con tinta «que tuviesen un nivel de escritura mayor que el que se encuentra en internet» (considerado de baja calidad porque posiblemente pueda ser también generado con IA).
Este proyecto permaneció en secreto porque al final de cuentas es una cadena de montaje pero que en vez de montar destruye el original una vez lo ha copiado y lo tiene en su poder. No les daba buena imagen.
No se trata de 2 libros y si de librerías enteras de segunda mano. Se estima que se digitalizaron unos 2 millones de libros que se desmembraban una vez se digitalizaban.
Comenzaron con una librería histórica de Nueva York llamada «The Strand» y luego a minoristas especializados (Better World Books, World of Books, …).
Y es que al final no se trata tanto de un beneficio inmediato para este tipo de empresas ya que no son rentables. En esta web se pueden consultar los ingresos y gastos de las principales big techs de eso que llaman «IA».
No creo que su objetivo a corto plazo sea ganar dinero y si más bien acumular poder. Me refiero a que concentrando el conocimiento se tiene poder.
Y así andan las cosas un día más en «Elige tú distopía favorita».
Las ilustraciones las he obtenido del comic: Farenheit 451 de Victor Santos.




