Titulo: Memoria oral de la soberanía
Titulo opcional si se considera mola más: Los Arguiñanos
Autor: Fanta de TuNubeSecaMiRío
Ayer todo el día en las noticias hablaron de la redada al grupo «Los Arguiñanos». Incautaron bombonas de gas butano, recetas, frutas y verduras sin el sello del partido, aceite de oliva y cocinas portátiles. Este grupo terrorista operaba en la sombra saltándose la «Ley Roig».
En el noticiario y los programas de tertulias pusieron el teléfono de denuncia para que se pudiera reportar. Número de teléfono que anoté pues la recompensa era «un año gratis de comida precocinada premium de Industrias Roig».
La actual «Ley Roig» fue uno de tantos cambios que nos llevaron a mejorar como sociedad y que acababa con esos espacios peligrosos para la salud pública llamados cocinas. Tras esa ley llegó la «Ley de recetas» impulsada por la corporación Anthropic, que en principio tendría que haber erradicado ya todo el material impreso e impedir que un humano pudiera realizar algo para lo que no está cualificado.
Se que cuesta creer que nuestros antepasados cocinasen pero la cosa es mucho más indignante cuando tienes noticias de que aún existen personas, si es que se las puede llamar así, que siguen haciéndolo.
Es de una falta de gratitud tremenda hacía Industrias Roig que tanto han realizado por el bien de la humanidad y no me entra en la cabeza que la gente se oponga de esta forma al progreso.
Siento rabia e indignación y aunque me duele creo que he de dar el paso y hacer lo correcto. Ella no era así pero desde que empezó a ir al coro a cantar le han llenado la cabeza de cantos de sirena y estupideces.
Lo hago por su bien.
Ese maldito bastardo me denunció, no salgo de mi asombro. 20 años compartiendo vida con alguien que me ha vendido por un año de comida precocinada y encima de la altamente adictiva.
Al parecer todo esto comenzó cuando un tipo llamado Juan Roig predijo que las cocinas desaparecerían de las viviendas. Según este señor, final boss cuando se llamaba Mercadona, pedir la comida precocinada nos permitiría tener más tiempo libre. Me contaron que eso ocurrió más o menos en lo que se llamó «los tiempos de «Deskilling (descualificación)»
Este inutil me ha denunciado por confiar en él y contarle lo que creo sinceramente que nos ha pasado estos años. Ya no es solamente el tema de la maldita Ley Roig el problema, es a todos los niveles. Hemos ido gradualmente perdiendo derechos, de forma progresiva, paso a paso.
Se ha normalizado la vigilancia, se nos ha privado de libertades al mismo tiempo que se institucionalizaba la violencia. Como mujer estamos a un paso de acabar siendo solamente procreadoras como por lo visto relataba un libro ilegal de una tal Margaret Atwood.
No me importa tanto que me denunciase, estoy mejor sin ese robot de marido incapaz de pensar por si mismo y repitiendo siempre el mantra del partido.
Siento como que hemos perdido conocimiento, experiencias y que con el paso del tiempo las nuevas generaciones ya no conocemos que existieron otros tiempos en los que las cosas no eran así.
Dicen que el tiempo todo lo cura pero posiblemente es porque olvidamos. Cuando no ejercitamos algo es posible que lo olvidemos como el que si no cocina olvida como se hacía o quien ya nace sin saber cocinar y sin nadie que le enseñe. Es como si solamente nos quedase la memoria oral.
Yo quiero aprender a cocinar porque nos hemos convertido en dependientes de Industrias Roig y dudo sinceramente que lo que comamos sea realmente lo más sano.
«¿Para que aprender a cocinar?» me preguntaba este bastardo constantemente. Pues no lo sé pero por ejemplo para no ser dependientes de este tipo de empresas o para compartir momentos junto a otras personas sin que sea todo trabajar y eficiencia y … en fin, estoy cansada.
Puede que quede como una persona malvada que está en contra de la tecnología pero es que yo no estoy en contra de la tecnología y si de esa tecnología. Es como si nos measen y escupieran en la cara y luego nos pasaran un cuestionario preguntando «¿Qué tal?».
Lo mismo soy una terrorista por pensar así y lo mismo realmente me han metido ideas en la cabeza que solo me van a traer problemas. ¿No seré yo una Arguiñana?
