Mucha gente conocerá el inicio del juego Stardew Valley porque el personaje se quema de la programación y se va al campo a tener su propio huerto. Y un poco de esto va la historia que quería contar hoy por aquí.
Hace años encontré una web en neocities llamada «simplifier» (simplificar en castellano). La web es muy sencilla pues básicamente se trata de una página index.html en la que la persona va dejando un link a otro html en el que anda el contenido.
La propia web es sencilla y no requiere alto mantenimiento (es HTML estático, sin bases de datos, …). Pero no voy a hablar de la web y si de lo que su autor dejó escrito en el about.
El autor (lo llamaremos simplificador porque no tiene publicado su nombre y su correo tampoco indica nada) escribía allí lo siguiente:
«Antes de desarrollar otras habilidades disfruté de programar y hasta cierto punto aún programo; cada programa es su propio universo, construido desde cero, y la capacidad de crear estos por capricho es fascinante. Sin embargo, cuanto más tiempo pasaba programando, más me daba cuenta del hecho de que el software depende del hardware y el hardware cambia constantemente. Un programa no es como un libro o una pintura; requiere mantenimiento constante y adaptación para permanecer en existencia.«
Simplificador en esas pocas líneas creo que deja muy claro que aunque ha disfrutado de programar y crear cosas … que se pierdan en poco tiempo le hace repensar la tecnología.
Esto que le ocurre a Simplificador es algo habitual en la gente que se dedica a la programación y tienen un pensamiento critico con lo que hacen. Podríamos llamarlo «El cansancio de construir sobre arena».
Simplificador con su web ha realizado un viaje que lleva desde 2015. Actualmente unos 11 años ya de viaje hacía esas otras capas que soportan o hacen posible que el software exista (las capas físicas, el hardware).
Simplificador sigue escribiendo y dice lo siguiente de a donde le llevaba ese viaje:
Inicialmente, esto me llevó a aprender sobre el hardware, para poder desarrollar una plataforma estable sobre la que construir; pero esto también fue inútil. Los componentes inevitablemente fallan, y no hay garantía de que los reemplazos estén disponibles en los próximos años o décadas. Esencialmente, el trabajo permanente no se puede lograr en una computadora, ya que el hardware está fundamentalmente fuera del control del usuario. No importa qué mundo se cree dentro de un programa, sus fundamentos siempre descansarán sobre la arena.
Llega a la conclusión de que está realizando castillos de arena porque … capitalismo. Esto lo dice claramente en el siguiente párrafo en el que habla de que dejó la programación:
En este punto dejé la programación por completo, y comencé a buscar otro trabajo significativo para hacer; ¡pero el problema me había seguido! No importa la habilidad que pretendía aprender, descubrí que su permanencia había sido erosionada por el caos de la tecnología. Los materiales fueron reemplazados por marcas, técnicas reemplazadas por accesorios y artesanía reemplazada por el consumismo. Claramente, esto era algo que había que arreglar. Claramente, esto es lo que tenía que hacer.
No solamente la programación estaba afectada por «esa falta de suelo», alta dependencia y falta de soberanía.
En este punto es importante resaltar que simplificador pretende que las cosas permanezcan. En este blog hemos hablado mucho de como lo digital en muy pocos años desaparece y solamente nos queda salvar y migrar datos de unos formatos a otros. Nada nos garantiza su permanencia.
Simplificador dejó de programar por completo antes de que irrumpiese la IA generativa en el gremio devaluando más aún la profesión y haciéndola más dependiente de las big techs.
El autor finaliza con el siguiente párrafo:
Fundamentalmente, mi trabajo aquí se trata de crear una base estable de tecnología que sea confiable, comprensible y práctica para que un individuo se construya para sí mismo. Al escribir esto, creo que he hecho esto a nivel conceptual, pero tengo la intención de continuar este trabajo al más alto nivel de tecnología que puedo lograr por mi cuenta. Animo a los lectores a utilizar cualquier cosa aquí que encuentren práctica para cualquier propósito que consideren conveniente, y a considerar la adopción de una mentalidad de simplificación en los proyectos propios.
Mientras mucha gente se queda solamente en la capa del software y que si ha de ser o no libre ... vemos que existe gente que va más allá.
Lo de simplificador me ha parecido muy buen ejemplo de persona que camina realmente hacia una soberanía, que realmente busca tecnología humilde desde la que construir.
Me gusta porque no se trata de mirar lo viejo (aunque lo viejo muchas veces funciona Juan) por nostalgia y si con una mirada buscando el suelo desde el que poder apoyarnos para saltar. Con la esperanza quizás de encontrar esos puntos en los que todo no estaba tan enmierdificado por el capitalismo, un poco un «back to the roots».
Miren la web de Simplificador porque tiene realmente material muy valioso.
Saludos cordiales.





Pero con todo Fanta, es una forma de hacer que se ha implementado allá donde mires, incluso en el mundo de la reforma y la construcción. La gente ya empieza la reforma pensando en volver a reformar en pocos años y el mercado de calidades y materiales se adapta a los deseos de los consumidores. Yo soy muy fan del cemento y la arena por su eternitud y detractora por el mismo motivo, la contaminación del proceso de producción del cemento, el gasto de energía y agua. Un día cuando sea grande voy a estudiar sobre técnicas de construcción romanas y materiales. Por cierto nunca se ha escuchado por ahí ¿que solución dieron los soviéticos y los chinos a la obsolescencia programada en la tecnología digital? Yo se cual será la mía, un sistema desconectado de la Red con software antiguo. Y bajar al botellón y los porros en la plaza para no desconectarnos por completo.