Superdisk fue ese tipo de soluciones a ningún problema que además llegan tarde a la fiesta y se quedan sin parte del pastel. No obstante esta tecnología consiguió algo reseñable que mucha gente desconoce.
Para ponernos en situación de lo que vamos a hablar en este post:
– Las cintas en los ordenadores personales pasaron a ser sustituidas por disquetes.
– Los disquetes esos años solían ser de un máximo de 1.44MB en el mundo IBM PC (en líneas generales).
– En vez de un juego en varios disquetes Matsushita (Panasonic) pensó que sería bueno disquetes de más de 100 MB
– Iomega a principios de los años 90 experimentó con una tecnología que desecho para centrarse en sus unidades ZIP, JAZ, …
– Matsushita (Panasonic) refinó la tecnología de Iomega y sacó superdisk.
Las unidades superdisk eran algo guapísimo en esos momentos. Podían leer disquetes de 1.44MB con normalidad y grabar en los superdisk que eran de una capacidad de 120MB (casi 100 veces más que aquellos disquetes de 1.44MB).
El problema es que llegaron tarde a la fiesta. Iomega vendía las unidades ZIP que permitian almacenar 100MB y cifrar con contraseña el contenido y aunque no eran compatibles con los disquetes de 1.44MB llegaron antes y cuando salió Superdisk ya estaba su producto en el mercado.
De todos modos Superdisk consiguió vender poco pero algo. Lanzó el LS-120 primero y luego el LS-240. Ese dispositivo es del que quería yo hablar.
Tiene el doble de capacidad (240MB) y es posible formatear disquetes normales de doble densidad para disponer de 32 MB de capacidad.
Esto es algo maravilloso. Si por ejemplo tenías 10 disquetes de 1.44 MB podías formatearlos para pasar de unos 14 Megas a 320 Megas.
Y eso si era interesante lo que pasa que llegó tarde a la fiesta y ofrecía una solución a un problema que ya no existía cuando salió la unidad LS-240. Tenía que competir con el CD-ROM que permitía unos 650MB de almacenamiento y costaba muy poco dinero.
Me gusta comentar esto porque la perseverancia de Matsushita (Panasonic) los llevó a evolucionar la tecnología con las unidades LS-240. Duplicaron la capacidad por disco permitiendo retro-compatibilidad con disquetes ya existentes. Esos disquetes regulares de 3.5» de tamaño solían permitir unos 1.44MB de almacenamiento pero formateados como «FD32MB» pasaban a 32MB por disco.
El problema es que esto solo podía ser leído y formateado si disponías de una unidad LS-240 que salió en 2001. Un año antes ya estaban comercializándose los «pendrives» (Memorias USB).
Lo interesante es que si al día de hoy dispones de disquetes y una unidad superdisk LS-240 podrías hacer que la capacidad de almacenamiento de tus disquetes aumentase.
La retro-compatibilidad es importante pero si nos fijamos los que triunfaron lo hicieron porque «dejaban obsoleta» la tecnología anterior. Eran en principio mejores puesto que eran soportes más baratos (como el CD-ROM) o mucho más rápidos y prácticos como las memorias USB.
La cosa es que Superdisk quiso ser retro-compatible y evolucionando su tecnología hizo que disquetes pensados en su día para almacenar 1.44MB máximo sirviesen para almacenar 32MB (era un poco como cuando los vídeos permitían grabar en modo LP en vez de a SP y tenías el doble de almacenamiento de vídeo en una cinta VHS).
La cosa es que llegó tarde, competía contra CDROM y PENDRIVES y a nadie ya le importaban los disquetes. Eran algo del pasado en lo que en teoría socialmente solamente era para almacenar 1.44MB.
Hoy gracias a esta historia sabes (si no lo sabías ya porque eres muy listo/a/e) que en un disquete puedes meter mucho más pero que eso ya importa poco y a nadie le importa ni ha importado realmente nunca.
Esta tecnología permitió darle una segunda vida a los disquetes para que tuviesen más capacidad de almacenamiento y por eso voy a poner este post en la sección «Alargalescencia».
Saludos cordiales.



