Cognitariado – Supuestas clases sin clase

Estamos en el inicio de los años 20 del siglo XXI. Y es bueno mirar un poco atrás y fuera de las fronteras para ponernos en perspectiva.

# AÑO 2000

Francia, año 2000 – Salario mínimo interprofesional: 1049 €
España,
año 2000 – Salario mínimo interprofesional: 495 €
Portugal, año 2000 – Salario mínimo interprofesional: 371 €

# AÑO 2010

Francia, año 2010 – Salario mínimo interprofesional: 1343 €
España,
año 2010 – Salario mínimo interprofesional: 738 €
Portugal, año 2010 – Salario mínimo interprofesional: 554 €

# AÑO 2019 (casi 2020)

Francia, año 2019 – Salario mínimo interprofesional: 1521 €
España,
año 2019 – Salario mínimo interprofesional: 1050 €
Portugal, año 2019 – Salario mínimo interprofesional: 700 €

 

 

Estamos en Spain como en Francia hace 20 años.

Repite conmigo ahora eso de «Yo soy Español, Español, Español» mientras en la República Francesa repiten «Liberté, Égalité, Fraternité» (Libertad, igualdad, fraternidad). Se que decir eso queda cuñado pero … me ha salido del cuñado que llevo dentro, lo siento.

El salario mínimo interprofesional para Spain se muestra en 12 pagas no en 14.

Creo que es interesante conocer la historia de las 14 pagas ya que es una costumbre Española: Breve historia de las pagas extraordinarias

Una costumbre española que supone una merma de liquidez y un préstamo a interés cero que los asalariados hacen a su empleador (aunque se puede optar normalmente a que se te apliquen 12 pagas en vez de 14).

Y en un mundo capitalista como el que vivimos tener más liquidez supone de algún modo poder consumir más cada mes en vez de menos porque no se llega.

Por otra parte los que consideran buena medida las 14 pagas suelen abogar porque ese incremento en verano y navidad supone que en esas fechas señaladas consumirás más dado que te ves con pasta de golpe. Supongo que no tienen en cuenta que la gente el resto del año sigue viviendo, consumiendo y muchas veces «la doble» sirve simplemente para pagar lo adeudado.

 

Dormir bien es un sueño para muchas personas

Existen y han de existir limites. Por aquí intenté de algún modo transmitir el problema que es no descansar: Dormir bien es un sueño para muchas personas.

Y es que en ese afán de «ganar más dinero» se termina recurriendo a aceptar más horas y a aceptar turnos imposibles.

Si no descansas durante semanas trabajarás peor y por tanto cuando se «tensa la cuerda» y se «obliga» a la gente a realizar más horas de las asumibles o se aceptan porque se piensa que se ganará más dinero … posiblemente estarás cometiendo un gran error.

En el mundillo IT las guardias, las actuaciones en fines de semana, en horarios nocturnos, … son habituales y eso no tiene precio si no es por mucho más dinero y días libres.

No pueden privatizar tu tiempo libre salvo que lo aceptes por contrato y tampoco con esas pueden hacer de ti un ser no viviente. Nadie puede currar 24 horas o estar pensando 365 días al año en el trabajo. Cuando ocurre eso está condenado a ser insostenible.

Y a esa NO sostenibilidad lo llaman «Quemar al personal».

Y comienzan a rotar los puestos, la gente actualiza sus perfiles en Linkedin, etc…

Eso supone una perdida de conocimientos tremenda a las empresas y una perdida de productividad.

Y es preferible tener a la gente trabajando bien sin estar agotada para que puedan brillar. Las empresas a las que no les importe la calidad de vida de sus empleados es que tampoco les está importando mucho su futuro. Eso creo.

 

Clases sin clase

Picar teclas, picar piedra, …

He querido comenzar hablando de que andamos en España con un sueldo mínimo interprofesional que comparado con el país vecino Francia es más o menos el de hace 20 años.
Evidentemente se han de poner muchas variables en juego cuando se habla de estas cosas pero … los datos son esos así en frío.

En Spain mucha gente se cree «clase media» trabajando de asalariados.

Está la clase baja, la media y la alta. La alta vive de las rentas.

Por tanto clase baja y media son sinceramente clase currante. Con más o menos solvencia pero currantes, clase obrera.

En los mundillos actuales existe el concepto de «Cognitariado» y suele emplearse ese termino para referenciar a un grupo social «formado» y con altas habilidades y experiencia que ocupan un puesto intelectual pero cobran un salario no acorde a ese nivel.

Y el tema que me llevó a escribir este post es este que me corroe desde hace décadas:

 

El trabajo de oficina no supone esfuerzo

El trabajo de oficina en los mundillos IT te lo llevas 24/h al día a casa. Te lo llevas muchas veces 7 días a la semana. Termina tu mente trabajando 365 días al año si no se sabe ni se tienen las herramientas para cortar.

Con los años me he reconciliado con mi padre. El ha trabajado siempre en un mundo más de trabajo físico y creo que le ha costado entender que existen otros trabajos que también requieren esfuerzo, y que suponen cansancio. No precisamente porque su trabajo no requiriese también su parte intelectual y si más bien porque el mio es más dentro de lo que llaman algunos «mundo digital».

Estoy contento de estar en paz con mi padre después de muchos años en los que no terminábamos de entendernos. Yo siempre he respetado y valorado su trabajo aunque decidiese dedicarme a otras cosas diferentes a las que el llegó a conocer profundamente.

Pero al margen de ese detalle personal ya superado simplemente puedo agradecerle su paciencia y apoyo.

Y es que si estás leyendo esto lo mismo alguna vez te han dicho aquello de «trabajar en una oficina es tocarse las pelotas»
.
Eso siempre está en el aire y mucha gente lo piensa. No es así leñes. Como tampoco el trabajo físico es menos intelectual muchas veces.

 

Mantenerse cuerdo sobre la cuerda

Si descansar en un esfuerzo físico es vital en un esfuerzo intelectual también.
Eso nos lleva a un mundo en el que para mantenernos cuerdos necesitamos ayuda y descanso. Hace años necesitar ayuda era un tema «tabú», una especie de «estigma social».

Ahora lo llaman también «coaching».

Pero a algunas personas nos educaron con que eso era malo. Era sinónimo de fracaso.
El hombre tenía que ser el proveedor y esas mierdas.

Basta ya de eso y de todo el malestar que puede suponer crecer pensando en que tienes que ser el proveedor.

No naces para ser el cazador de la familia, el proveedor de recursos, … ni otras personas tienen que nacer con ese rol «toxico» de ser en las que caigan todas las labores de cuidados.

Y con la educación que muchos y muchas hemos tenido resulta muy complejo deconstruirse.

Pero creo que es bueno aceptar que mantenerse cuerdo sobre la cuerda supone:

– Alzar la mano cuando no se puede más.
– Re-pensar los privilegios y las taras sociales.
– Entender que seguimos viviendo y por tanto teniendo que adaptarnos y cambiar muchas veces nuestras formas de entender el mundo.

Y bla bla bla.

Vamos que si andas mal no pasa nada. Puedes superarlo con ayuda y no pasa nada. Eso te hace más fuerte creo y no menos.

 

El cognitariado es proletariado

La reducción del termino «proletariado» con la que hemos crecido leyendo textos solía referirse a «trabajos manuales» y «obreros».
Eso sinceramente creo que en los mundos que sufrimos y vivimos nos lleva a que tenemos un «handicap» a nivel social pues no se considera al «cognitariado» como parte del «proletariado».

Pero la evolución del trabajo hacia la «sociedad del conocimiento» ha provocado que prácticamente al día de hoy sean mayoría los/las/les trabajadores/as/es cognitivos.

La representación de ese proletariado empieza a ser mayoritaria en el trabajo cognitivo.

Por tanto al día de hoy cuando se habla de cognitariado se habla de proletarios.

Mucho del trabajo manual e intelectual se está automatizando. Las máquinas son capaces de resolver problemas que antes resolvían personas y de realizar tareas que antes ejecutaban personas.

Y creo que es importante que se entienda que el salario no da la clase. Las clases altas siguen viviendo de las rentas, del trabajo de terceros.

Por tanto hace falta más unión entre currantes del cognitariado y menos sentirse clase media como hacen algunos/as porque cobran unos pocos miles más al año.

Hacen falta sindicatos que representen esa mayoría de trabajadores cognitivos como proletariado. Y que entiendan que el trabajo cognitivo es proletario en los tiempos en los que ya solamente nuestra fuerza de trabajo es dar de comer bien a nuestra mente y mantenernos cuerdos todo lo que podamos.

Posiblemente lo mejor no sea esto. Pero ahora mismo creo que existe poca unión proletaria en el cognitariado y así nos va.

Año tras año más menos «persona» somos.

Saludos cordiales.

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